- Estudio: Calma e intimidad a un precio razonable
¿No estás dispuesto a renunciar al descanso y a la intimidad, pero solo cuentas con el presupuesto suficiente para alquilar una habitación? Lo que necesitas es un estudio.
Los estudios suelen tener un precio ligeramente más elevado que las habitaciones en pisos compartidos, pero tienen todo lo necesario para una sola persona, inclusive cocina y baño, y proporcionan la tranquilidad que muchos necesitamos después de una larga jornada en el trabajo o en clase. También resulta una opción ideal para aquellos que trabajan o estudian a distancia; nadie te interrumpirá en tu tarea y podrás llevar los horarios que más te convengan, ya que tú tampoco molestarás a nadie.
De igual modo, si tus experiencias con la convivencia han sido más bien malas y no tienes ganas de acatar otras normas que no sean las tuyas, los estudios son, definitivamente, lo que estás buscando.
- Residencia: Rodéate de gente como tú
Las mudanzas son duras, pero todavía es más duro irte a vivir solo por primera vez, recién salido del cascarón, para comenzar una vida nueva en un sitio que no conoces. Sin lugar a dudas, si este es tu caso, nuestra mayor recomendación es que reserves una plaza en una residencia de estudiantes.
Solamente lo pasarás mal al llegar al piso con tu mudanza el primer día. A partir de ese momento, ese grupo de desconocidos con los que te sentaste a cenar esa noche, o que te encontraste en el pasillo, o en la habitación de enfrente, y que se encuentran exactamente en la misma situación que tú, pasarán a convertirse en tu familia.
Más adelante, ya estarás preparado para alquilar una habitación en un piso (con parte de tu nueva familia, seguramente); pero, por el momento, dar ese paso conlleva una gran responsabilidad.
Puedes obtener más información sobre este tema en el siguiente artículo:
Mudanza a una nueva ciudad: el tipo de alojamiento que más te conviene (II)