- Habitación en piso compartido: Comparte gastos y disfruta de tu libertad
¿Quién no ha compartido piso en algún momento de su vida? Ya sea con desconocidos o con amigos (la primera opción es la más probable), estudiantes o gente trabajadora, compartir piso es una forma estupenda de madurar, aprender a hacer todo tú solo y una especie de rito de paso que, tarde o temprano, todos deberíamos experimentar; y más, tras una mudanza a una nueva ciudad en la que todavía no conocemos a nadie.
La convivencia no suele ser fácil en ningún caso, por ello hay que guardar ciertas reglas y, si es posible, intentar elegir bien al compañero/a de piso; de esto dependerá que nos encontremos a gusto y ese sitio se convierta en nuestro nuevo hogar. La clave es el respeto mutuo, en todos los aspectos; cada uno debe tener su propio espacio e intimidad y, al mismo tiempo, tratar de ser amable con el resto cuando se comparten los espacios comunes; las tareas del hogar deben repartirse consecuentemente y el alquiler debe pagarse a tiempo.
Es cierto que cada piso es un mundo, pero, si se tienen en cuenta las pautas anteriores, se pueden evitar la mayoría de los conflictos para disfrutar de una convivencia sana. No olvidemos que de los pisos compartidos salen las mejores anécdotas, y eso es lo que te quedará para el recuerdo.
¿Y qué dices de la sensación de libertad en un piso compartido? Realmente es otra de las ventajas a disfrutar de esta opción. Por fin, toca vivir con compañeros en vez hacerlo con tus padres. De todos modos, a la familia siempre siempre puedes ir a visitarla de vez en cuando…
Alquila una habitación en un piso compartido y encuentra a tus futuros compañeros.
- Piso completo (a compartir, o no): Elige con quién quieres compartirlo o aprovecha el espacio a tu gusto
A medio camino entre los pisos compartidos y los estudios, se encuentra el alquiler de pisos completos. Como ampliación a la opción anterior, hay ocasiones en las que resulta mucho más sencillo alquilar un piso completo que una habitación, y tendrás más sitio para tu mudanza.
Seguramente, el propietario ha optado por alquilarlo entero porque quiere desentenderse de la gestión del alquiler de cada una de las habitaciones y tú te has fijado en ese piso concreto porque, además, puedes distribuir el espacio como mejor te parezca y elegir tú mismo, si quieres, a tus compañeros. Incluso puedes amueblarlo y decorarlo a tu gusto. Alquilar un piso completo es lo más aconsejable cuando, tras una mudanza importante, tienes la intención de establecerte de forma permanente en ese nuevo lugar.
Como alternativa a lo anterior y si un estudio se te queda demasiado pequeño, siempre tienes la posibilidad de quedarte con todo el piso. Naturalmente, esta es la elección de la mayoría de parejas que se mudan juntas; y también de las familias con hijos. Si aún estando tú solo, esta es tu opción preferida, no hay problema; no te faltará espacio para invitar a todos tus amigos cuando te plazca y con total libertad para hacer lo que queráis.
Puedes leer más información de este tema en el siguiente artículo:
Mudanza a una ciudad nueva: el tipo de alojamiento que más te conviene (I)